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100% ARGENTINO
PFDBMirando por el Tambucho
El modo en que Pepe Fuera de Borda te hace conocer a la gente que navega. Un apasionante paseo por el interior de navegantes conocidos y desconocidos (hasta ahora) para vos.
(Como los reportajes son extensos, también puedes bajarlo en formato word para leerlo desconectado. En la columna de la izquierda están disponibles.)
 Reportaje a Luis Nin Estévez por Pepe Fuera de Borda  

Reportaje a Luis. Cada Vez que recibo un reportaje me sorprendo de las preguntas que he formulado y de las respuestas. He terminado por ser el primer lector. En este caso además de esta sorpresa que relato se une en este reportaje a Luis Nin Estévez, Navegante Uruguayo, abogado el placer de conocer y saber más de un navegante Hermano del Río de la Plata.

P: ¿Luis, sos proveniente de una familia de náuticos o navegantes?
L: En mi familia no había antecedentes de navegación a vela, salvo mi bisabuelo don Celedonio Nin Pons, originario de un pueblito medieval de montaña llamado La Llacuna, Catalunya, quien necesariamente debió navegar a vela en 1870 para arribar a Montevideo desde Tarragona, puerto catalán del Mediterráneo, abordo de un bergantín goleta denominado "Cacique" de 90 pies de eslora. Aún conservo el diario de viaje manuscrito original.

P: ¿Cómo está conformada tu familia?
L: Mi señora Claudia y mi hijo Juan Andrés (17).

P: ¿Cuál es tu nacionalidad y en donde vivís?
L: Soy uruguayo, vivo y trabajo en Montevideo, y habitualmente navego en Piriápolis.
P: ¿Qué edad tienes?
L: 48

P: ¿Cómo te inicias en la náutica?
L: Invitado por un compañero de colegio, Francisco Elices, me inicié en la navegación a vela a los 13 años en 1967 en los veleros del YCPE en Punta del Este, los "finkeels" o Clase Nacional "U" de 4,5 m de eslora, batículo, inmensa mayor, diminuto foque y quilla corrida, y en los clase "Rio de la Plata", que ya no tenían ni vela guaira ni orza, llevaban mayor bermuda, foque y spinnaker, y quilla corrida igual que los finkeels. Dos clases de velero muy distinto a los que habitualmente se estila comenzar en la vela hoy en día. Eran prácticamente intumbables y salíamos con cualquier clase de viento (las bandas de los demás barcos que estaban al borneo son testimonio fiel de ello...)
En mis vacaciones de verano en la adolescencia pasaba todo el día metido entre los barcos del club, aprendiendo algo -entre otros- del contramaestre, don Leogardo Pérez, una persona de bien y un gran hombre de mar que vaya si sabía.

P: ¿Arrancando de chico como te formas en tu juventud?
L: Provengo de familia apegada a las letras, mi abuelo Celedonio Nin y Silva era Profesor de Literatura, abogado y escribano, y mi padre abogado. Mi abuelo dejó una interesante obra literaria sobre libertad (escritos en épocas difíciles de la primera mitad del siglo pasado), religión (de protestante pasó a agnóstico), derecho (hizo el primer análisis sobre las fuentes y concordancias del Código Civil uruguayo a principios del'900), e historia.
Siempre vivé y estudié en Montevideo. Fui a colegio privado de habla inglesa, parte de la secundaria la hice en liceo público y estudié abogacía en la Universidad de la República, donde me recibí en 1980.

P: ¿Cuál es el proyecto del Tamata? ¿En que consiste esta embarcación? ¿Tuvo planos especiales o fue diseño tuyo?
L: El "Tamata" es un diseño del estudio del inglés James Wharram (estudioso de los catamaranes polinésicos en la década del '50, se construyó uno él mismo de 23 pies y cruzó el Atlántico en 1955 juntos a sus dos mujeres alemanas; es muy liberal el hombre).
El "Tamata" (nombre asignado en honor a Bernard Moitessier, ya que era el apodo que le pusieron los habitantes de una isla del Pacífico donde vivió algunos años, y que significa el que busca o el que intenta o prueba, y es también el nombre de su último barco) es el diseño de Wharram más chiquito (la clase se llama Melanesia), es una canoa con flotador y vela crab-claw.
P: ¿Cómo y cuándo se inicia, como se desarrolla momento a momento el proyecto Tamata?
L: Me entusiasmaba construir algo yo mismo, era como un desafío personal, pero mi inaptitud para hacer algo grande era por demás clara; así que me decidí por ese barquito sencillo, y lo hicimos en el garage de nuestra casa en Punta Colorada, cerca de Piriápolis, con la ayuda de Enrique, mi hermano, de Clau mi señora, y mi amigo Cristian Lundberg, y con alguna pequeña participación de Juancho, mi hijo, logramos terminarlo y botarlo en Villa Soriano en abril o mayo de 2003. Y navegó de mil maravillas.

P: ¿Qué problemas tuviste al desarrollar este proceso de construir un barco pequeño por vos mismo?
L: El primero es no desistir ante el primer obstáculo (tengo planos del Roberts 28' un diseño de Bruce Roberts doble proa de 8 m. Desde hace 16 años, y nunca "creí" que pudiera hacerlo... salvo claro está, en instante en que encargué los planos). Con la ayuda de mis colaboradores todos los obstáculos fueron removidos.

P: ¿Qué te une con Martín Stern? (Martín Stern constructor del Tres Marías)
L: Con Martín me une una linda amistad. Martín fue uno de los pioneros de esto de los grupos náuticos de internet; logró juntar a través del grupo NAVSOL a mucha gente ligada a la náutica, de donde han surgido muy buenas amistades. A mí me trajo ya no me acuerdo como a NAVSOL, y sin conocernos personalmente tuvo un gesto solidario yendo a buscar, pagando y trayéndome a Punta del Este una hélice para mi barco.
Martín además de ser un excelente marino, soñador como yo también lo soy y como muchos lo somos, es un excelente compañero, amigo y tripulante; es humano, comete errores como cualquiera; es un tipo de una solidaridad increíble; es un creador, se le metió el bicho del catamarán y con ayuda de amigos se tiró al agua se diseñó uno, se lo construyó con sus propias manos y tuve el privilegio de acompañarlo en la botadura y primera navegada... uno de los momentos náuticos que con más aprecio recuerdo de mi vida náutica. Es una de esas personas que siempre querría tener a bordo de mi barco, domina la embarcación mejor que uno, trasmite seguridad en el dominio de la navegación del barco, es un excelente compañero para compartir esos momentos en el mar o río en que la mano viene embromada, tiene la mejor de las ondas para apoyar a los demás; en fin siempre que considero un crucero de largo aliento lo tengo en mente y me gustaría tenerlo abordo.

Polynesia rumbo a Buceo Martín Stern (Cap Burbuja) - Diciembre 2002
P: ¿Dónde esta el Tamata fondeado? ¿Por qué?
L: Bueno, el Tamata es una mezcla de prao y cata (es prao porque tiene un casco principal y un flotador, no lo es en cuanto los praos son "reversibles", esto es, cuando virás la proa se convierte en popa y la popa en proa: al mismo tiempo el casco principal es tan chico que el flotador es muy parecido a otro casco); siendo como es, no está fondeado sino en el garage de mi casa en Montevideo, listo para ir arriba del coche adonde se nos ocurra cualquier fin de semana.
P: ¿Por qué el navegar con esa embarcación el río Negro? ¿Tan puntualmente esto?
L: Quien conoce el río Negro sabe que es un paraíso para navegar a vela, especialmente si no tenés quillote o si calás bien poco. La limpidez de sus aguas sumado a la cantidad de islas, playas y soledad lo hacen especialmente atractivo; además, tengo una casita sobre el río en Villa Soriano desde hace doce años, y me gusta ir a navegar a vela Desde 1991 lo hago en el "Loquito" una especie de lightning de diseño uruguayo (Ing. Fgavaro), de 5,7 m de eslora y aparejo de lightning, cuyo puerto de amarre sigue siendo Villa Soriano.

P: ¿Cuál es tu actividad profesional o comercial?
L: Soy abogado; he incursionado en actividades comerciales ocasionalmente.

P: ¿Cómo la conjugas con la navegación?
L: No la conjugo... cuando trabajo no navego y cuando navego no trabajo.

P: ¿Te da libertad tu profesión para navegar o sos vos el que acomoda las cosas para navegar?
L: En general acomodo las cosas para navegar, lo cual ocurre en fin de semanas o períodos de vacaciones, y luego de coordinar con la familia y/o amigos.

P: ¿Cuántas veces cruzaste el Río de la Plata con el Polynesia?
L: El Polynesia cruzó dos veces el Río de la Plata. Para ilustración, informo que el Polynesia es un diseño de James Wharram, Tiki 26, un catamaran de estilo polinésico de 8 m. De eslora y 4,5 m. de manga, ampliamente probado en el mundo, incluso ganó uno de ellos la Mini Transat de 1992 en su categoría

P: ¿El Polynesia adonde tiene su amarre habitual? ¿Por donde navegas habitualmente con el Polynesia?
L: Habitualmente se encuentra en el puerto de Piriápolis, y habitualmente navego en esa zona, y entre Montevideo y Punta del Este.

P: ¿Qué te decidió a hacer el Polynesia? ¿Por qué esta elección? ¿De donde surgen sus planos?
L: Es una historia un poco larga. Los catamaranes me empezaron a gustar a raiz de haber seguido varias discusiones en Cibernautica entre Fredo Vollmer y Gabriel Schroeder en 2000 (yo solo conocía a GS de nombre, de Fredo nunca había oido nada) sobre los pros y los contras de los mono y multicascos.
La altura y convicción de las palabras de Fredo en defensa de los catamaranes en aquella oportunidad me llegó bien adentro. Sus explicaciones fueron impecables. Tanto que poco después, viendo en su pagina de internet el diseño del "Andarín", un cata de 10,50 de eslora, le encargué un juego de planos. Por distintos motivos ese proyecto no propsperó, ni me junté con los planos; pero entonces, por un lado con el apoyo entusiasta de Chango, amante tanto del Absolut como de los catas, por otro varios intercambios con Frank, otro que vaya si ama los catas y tiene un gemelo del Polynesia, y recuerdo un comentario de Hector "Torito" Masoni sugiriéndome de empezar con un cata que no fuera tan grande, ya que era la primera experiencia y capaz que no me gustaba y la inversión era otra, por todo eso me incliné por ese diseño de Wharram, el Tiki 26, cuyos planos compré por internet.

P: ¿Sos un celoso defensor de los multicascos sobre los monocascos?
L:

P:
L: Son cosas distintas. He estudiado y probado los catamaranes y considero que tienen muchas virtudes sobre los monocascos para lo que yo quiero.
Al mismo tiempo quiero navegar con comodidad junto a mi familia, en forma ágil y en cualquier nivel de profundidad del mar, embicar y bajar en la costa.
No te hacés una idea la diferencia entre estar en un 26 pies cata y un 26 pies monocasco para compartir una rueda de mate en el cockpit o una picada, o que las chicas tomen sol en cubierta mientras navegás.
Es otra forma de navegar. Nada más.
Hay quien comentó que la escora del monocasco le gusta más porque le da más la sensación de estar navegando, mientras que en un cata vas allá arriba y no sentís lo mismo, que sería más aburrido. Quien eso dice obviamente no conoce otros catamaranes más que los de alquiler para personas mayores. El contacto en el Tiki 26 con el agua, que la ves pasar en forma increíblemente rápido al ladito tuyo entre los cascos, abajo tuyo a escasos centímetros es mucho mayor que en un 20 pies monocasco y más aún en un 26 pies.
Pero es cuestión de gustos; también tengo monocascos que los navego y disfruto mucho.

P: ¿Cuáles son las medidas del Polynesia y sus características principales?
L: Es un catamarán de crucero, esto es, es de diseño de casco y aparejo hecho para navegar con seguridad. Su palo es bastante bajo lo que aumenta la seguridad; sus cascos son doble proa, muy marineros.

P: ¿De que material está hecho?
L: Está construido de fenólico y epoxi.

P: ¿Dónde se construyo el Polynesia?, ¿Quién se encargó de la construcción del Polynesia?
L: Luego de elegido el diseño, como relaté antes, había que ver donde se construía, ahí le pedimos a Frank Sarnighausen si se animaba a encargarse de dirigir el proyecto en Brasil, ya que conocimientos tenía de sobra, era amante de catas y además tenía uno igual y conocía los pormenores del barco.
Frank aceptó de muy buena gana y luego de unos 10 meses el cata estuvo navegando en Piriápolis, Uruguay.
La botadura real fue en una laguna cerca de Sao Carlos estado de Sao Paulo, donde navega Frank. En ese magno acto estuvieron Frank, Chango, Clau, toda la familia de Frank y yo. La emoción fue bastante grande. Y más grande fue la botadura oficial en Piriapolis un mes y medio despues, donde estuvieron además Cristian y Humberto Panighini quien en un gesto muy simpatico llevó una botella de champagna para el acto. Navegar en el Poly es una delicia, especialmente en verano, cuando simplemente varás el barco en la playa y bajas caminando a tomarte unas caipirihnhas en los boliches de la costa, por ejemplo, o metiéndote en cuanto arroyito desemboque en el río u océano...

Botadura del Polynesia en Sao Carlos,SP - Brasil (marzo 2002)
P: ¿Durante mucho tiempo yo te he leido en foros de internet como "Luis Halcyón"... porque?
L: El HALCYON es un sloop de 9 m. por 2,75 m., 1,40 m. de calado y palo de madera, casco de tracas de cedro, sin calafate, construido en los astilleros BOTTINI en el cerro de Montevideo en 1959. A nuestro juicio, es el velero de crucero 100 % uruguayo más famoso, tiene en su haber dos cruces atlánticos en 1972-73, dos idas a Tierra de Fuego, un pasaje por cabo de Hornos, varios viajes a Brasil, pero conmigo abordo solo el Río de la Plata y las 500 millas del 2000, donde casi termina sus días luego de 36 hs a palo seco con Jorge "Wence" Contreras.
Los dos navegantes que le dieron fama al Halcyon fueron Marcelo Casciani y Roberto Carlomagno.
Usé ese nick porque el Halcyon siempre fue un referente para los cruceristas uruguayos y yo había podido adquirirlo.

P: ¿Desde cuando fuiste dueño del Halcyón?
L: En 1997 lo compramos con Carlos Larralde, mi socio.

P: ¿Con el Halcyón que navegaste?
L: Siempre dentro del Río de la Plata, varios cruces a Buenos Aires, y los tradicionales a Punta del Este, Montevideo, Colonia, Sauce. En 2000 "corrimos" las 500 millas (otro hecho que nos une con Martín) junto con Jorge Contreras; a la altura de San Clemente nos agarró una rosca que nos tuvo -a nosotros- cagados hasta las patas a palo seco con las olas pasando por arriba durante un día y medio. Demostró lo que es el barquito, y volvimos sanos y salvos a puerto, abandonando en Piriápolis.

P: ¿Y que no quisiste navegar con el Halcyón?
L: Siempre me ha gustado la idea de ir desde Piriapolis a San Clemewnte del Tuyú, que queda "enfrente". En el Halcyon eso sería imposible -para mí- porque no tengo el valor de acercarme a ese puerto con 1,40 m. de calado. Capaz que ahora se da en el Polynesia...

P: ¿Qué es tu esposa en la navegación?
L: Una excelente compañera y el mejor apoyo para los emprendimientos náuticos que se me ocurren (sean navigatorios o constructorios)
P: ¿Tu mujer te banca, te acompaña o te impulsa?
L: Posiblemente más de lo que yo haría si estuviera en su rol.

P: ¿Barcos los que nos contás... hijos?
L: Tenemos a Juancho (Juan Andrés)... al que no le tira mucho o casi nada la vela ni la navegación. Posiblemente una "acostada" en el "Loquito" allá por 1992 en el río Negro, porque se me trabó la escota, lo asustó más de la medida y ya después perdió el entusiasmo y siempre que pudo se escabulló. Es verdad que algo ha retomado ahora con esto de los catamaranes... y a veces sale con nosotros, será porque que precisamente no escoran.

P: ¿Qué barcos tuviste en tu historia? ¿De adonde salieron?
L: Además de los que mencioné antes, tuve dos Limbo 21, ambos comprados y traídos desde Buenos Aires. En el primero de ellos, WAIALUA, lo compramos en 1982 y justamente con el hijo del contramaestre Pérez que mencioné antes, Leo, en 1984 tuvimos el privilegio (?) de conocer y contactar tierra firme aproximadamente a unas diez millas exactamente al Sur de isla de Flores (para el que no tiene una carta a mano: en el banco Inglés), en una desafortunada maniobra del capitán (un servidor) a las 4 de la madrugada de un 1° de marzo y con el timón de viento engranado. Cinco horas de sufrimiento y un pinzamiento de columna, más fundición del Volvo Penta de 7,5 hp del querido Limbo 21 "WAIALUA" fue el resultado del incidente.
Luego importamos otro Limbo 21, el "PILGRIM" en 1988, comprado el mismo día en que Alberto Olmedo cayó desde el piso 10, y lo vendimos en 1990 luego de un espectacular mareo yendo de Punta del Este a Buceo.

P: ¿Me dijiste que vivías en Montevideo, dónde desarrollas tu actividad profesional?
L: Básicamente en Montevideo, aunque también llevo algunos casos en el interior.

P: ¿Cuándo vas a tribunales lo haces de traje?
L: De traje.

P: ¿Si te dieran a elegir... el traje o el equipo de navegación?
L: Para Tribunales se siguen las reglas, si es opción de vida ideal, la respuesta es obvia.

P: ¿Cuánto influyo el Chango (Lord Absolut) en subirse arriba de los catamaranes?
L: Fue factor fundamental y determinante. Mantuvimos (antes y después del proyecto) una correspondencia muy amplia; ama los catamaranes y en sus años mozos solía navegar en su Hobbie. Siempre apoyó el proyecto vivamente y se generó una muy linda relación no sólo entre él y yo sino entre nuestras respectivas familias; es una de las ricas herencias del foro de NAVSOL propulsado por Martín. Chango tiene otro gran mérito: haberme acercado a su sobrino, Cristian, un amigazo que a pesar de ser argentino, vive en Uruguay.

P: ¿Qué es lo que más te agradó en el trato con Frank como constructor del Polynesia?
L: Ante todo Frank es un señor. El trato con Frank no pudo haber sido mejor; siempre buena onda, y sus amplios conocimientos y esfuerzo personal fueron básicos para el buen fin del proyecto Tiki 26. Chango tenía una relación ya entablada con Frank, y fue quien me hizo el contacto básico para que el proyecto saliera adelante; yo conocía a Frank a través del foro de Martín, pero no tenía demasiada confianza.

P: ¿Qué tiempo demandó la construcción del Polynesia?
L: Insumió unos diez meses; estimábamos menos, pero era la primera vez.

P: ¿Hubo contratiempos en esta construcción?
L: Eso se lo dejo a Frank... pobre, luchó con mil contratiempos, pero creo que los peores fueron lograr conseguir los papeles.

P: ¿Viajaste durante el proceso de construcción a ver la hechura a Brasil o fue "compra llave en mano"?
L: Seguí la construcción a través de las fotos y comentarios que periódicamente enviaba Frank. Y fuimos a la botadura inicial en Brasil

P: Yo recuerdo tus mensajes en foros cuando hiciste tu primera navegación ¿Siempre mencionaste lo que navegabas... nunca los sentimientos? ¿Cuáles fueron estos?
L: Creo haber trasmitido los sentimientos; fue algo espectacular; cuando lo vimos con Clau y Chango en la explanada al lado del lago en Sao Carlos, casi me caigo de espaldas, la emoción fue muy grande y la impresión fue mucho mejor la de la realidad que la que imaginábamos antes de conocerlo.

P: ¿El Polynesia lo importaste desde Brasil a Uruguay?
L: Sí, vino sobre un camión, embalado en una gigantesca "jaula" de madera hecha por Frank.

P: ¿Fue un tramite difícil o simple?
L: Más complicado de lo previsto, pero se pudo hacer todo en regla.

P: ¿Matricularlo tuvo alguna dificultad o fue fácil? ¿Alguna anécdota?
L: Como dije antes, fue difícil; recuerdo que en Prefectura querían medir el desplazamiento (en base al cual después te cobran las tasas etc) tomando la manga máxima, o sea que daba un disparate porque había "aire libre" que figuraba dentro de la medición. Finalmente dí con gente razonable que solucionó el problema en un instante.

P: ¿El Tamata también lo tenes matriculado? ¿Por qué?
L: No, pero estoy haciendo el trámite. Aquí Prefectura te exige matricular hasta las canoas y despachar cuando salís a navegar. De esa manera te evitás disgustos cuando justamente querés navegar.

P: ¿En resumen cuantas embarcaciones tenés?
L: El Halcyon, el Polynesia, el Loquito, el Tamata, el Eco (bote de aluminio de 5m con el q salgo a pescar en el río Negro), un Laser, un chinchorro y un bote inflable.

P: ¿El navegante deportivo es muy exigido por las autoridades en Uruguay?
L: Yo considero que sí, aunque han existido corrientes flexibilizadoras de los trámites y requisitos.

P: ¿Por qué?
L: No tengo una explicación razonable.

P: ¿Qué lugares brinda Uruguay a sus navegantes y a los que llegan a sus costas?
L: Innumerables, Uds desde Buenos Aires pueden acceder por un fin de semana a muchos puertos o lugares de amarre en la costa de Colonia (Nueva Palmira, Carmelo, Conchillas, San Juan, Colonia, Riachuelo, Puerto Sauce, Rosario), además si tienes barco de mínimo calado (ves, para eso por ejemplo el Polynesia es perfecto) tenés varios arroyos que desembocan en el río de la Plata y donde tenés abrigo seguro, en medio de la naturaleza, tranquilo y gratis); otra buena opción es el río Negro que te lleva un poco más, salvo que tengas crucero rápido; después tenés el Santa Lucía, complicado para entrar sobre todo de noche; y Buceo, Piriápolis. Puna y La Paloma, con unos cuantos arroyitos para ingresar si tenés poco calado o podés embicar.

P: ¿Puntualmente que hay de los ríos interiores que tiene Uruguay para navegar y que los navegantes desconozcan y podrían llevarse una sorpresa?
L: Creo que en esto no descubriré nada nuevo, más de lo dicho, sumado al resto del río Uruguay y el Santa Lucía, aunque este tiene bancos complicados, podría mencionarte también el San Salvador hasta Dolores, pero para hacerlo a vela es complicado también porque es estrecho.

P: ¿A veces apareces en los foros con fotos que uno no sabe como es que las tenes de hechos ocurridos... coleccionas fotos o pruebas?
L: Normalmente guardo cuanta foto de temas náuticos me llegan; cada foto es una prueba de algo, no?

P: ¿El agua es una afición o una pasión?
L: A esta altura creo que es un poco de ambas.

P: ¿Sos pescador? ¿Por qué?
L: Pesco o mejor, mojo anzuelos, porque es una actividad al aire libre, en contacto con la naturaleza, y que a veces cuadra con navegar.

P: ¿Tienes idea de cuantos barcos deportivos tiene Uruguay?
L: No, pero seguro que no llega al 5 % de los que hay en Buenos Aires.

P: ¿Cómo se forman los navegantes Uruguayos?
L: Los clubes náuticos tienen sus escuelas de vela; ahí aprenden los chicos, otros con sus familias si tienen embarcación.

P: ¿Qué títulos y a que habilitan?
L: Bueno básicamente tienes el brevet "A" que es oceanico, a donde quiera ir (Enrique Nin y Antonio Martiniuk lo tienen, por ejemplo), el "B" te sirva para el río de la Plata y una franja costera hasta el Chuy;: el "C" te permite navegar hasta 10 (creo) millas del puerto de embarque y todos los ríos interiores, río Uruguay y lagunas.

P: ¿Qué motor tiene el Polynesia?
L: Un Johnson F/B de 6 HP.

P: ¿Qué velocidad desarrolla con este motor?
L: 5 - 6 nudos de crucero

P: ¿Qué velocidad desarrolla el Polynesia a vela?
L: Con buen viento llega fácil a los 7 -8 nudos; el máximo que hicimos fue 12,7 nudos.

P: ¿Qué profundidad mínima requiere el Polynesia para navegar?
L: 50 centímetros.

P: ¿Alguna vez se olvidaron de la profundidad y luego se sorprendieron?
L: Sí, una anécdota especial es cuando pasamos por arriba del banco de Santa Lucia cerca de Montevideo, y estaba todo temeroso por si encallábamos y al mismo tiempo reflexionamos que justamente el cata era para eso, para andar en donde había bajas profundidades.... y pasamos como si nada a 7 - 8 nudos

P: ¿El Polynesia es "desarmable"?
L: Sí, son dos cascos unidos por tres barrales (travesaños) que van atados con cabos de 5 o 6 mm en doce puntos en total. Desatás esos cabitos y te lo llevás para donde quieras.

P: ¿Qué comodidades tienen a bordo del Polynesia?
L: En cada casco tiene espacio para dormir dos. Hay una mesita lateral en cada casco, en uno está los utensilios de cocina y limpieza (sin conexiones agujereando casco xq no es necesario en un barco tan chico), en el otro está la mesa de navegación y el instrumental; para timonearlo podés hacerlo incluso para, metido en la cabina y apoyada la espalda contra el borde es una poción muy cómoda y la utilizo bastante.

P: ¿Cuántas personas pueden navegarlo simultáneamente?
L: El Polynesia está autorizado para navegar 7 personas, que caben perfectamente (sin perjuicio de tomar en cuenta que el ideal es ir con el peso mínimo)

P: ¿Cuál ha sido tu experiencia navegando el Polynesia?
L: Muy buena, era muy conservador al principio por el consabido preconcepto de "los catas tumban"; ahora ya domino bastante el barco, y navego más distendido y sin ninguna sensación de riesgo; el Polynesia me ha demostrado en la cancha ser un barco muy seguro. Hay tanto riesgo en tener un incidente en un mono como en un cata... y a veces más en el primero, si no preguntale a Jorge Contreras cuando casi se hunde en el Antares en el río Luján nomás porque se le salió una toma de agua; en un cata ese riesgo nunca hubiera ocurrido.

P: ¿Hasta donde navegaste como navegación extensa al Polynesia y cual fue la experiencia?
L: El crucero más largo sin escalas fue San Isidro - Buceo junto con Martín y Andrés Denegri; terminamos remontando un Sudeste de 27 nudos con rachas de 30 y con 360 litros de agua en los pañoles de proa (ingresados por desatención mía porque quedaron mal cerrados la noche anterior en condiciones de navegación más bonancibles); fue una experiencia determinante para concluir que el Tiki 26 aguanta bastante bien vientos fuertes y arrachados... además si lo hubiéramos tenido por popa hubiera sido un paseo de señoritas.

P: ¿Y navegando el Tamata ... que has recorrido?
L: El Tamata lo he navegado muy poco; el invierno viene muy frío. Navegué la vuelta del perro en el río Negro y una salida en Riachuelo cuando fuimos a recibir al Duende en el que venía Corcho junto con Martín hace dos meses.

P: ¿Además de estas embarcaciones que mencionamos en que más navegas?
L: A veces con mi señora o con amigos en el Laser, o a motor cuando voy a pescar en Villa Soriano.

P: ¿Cómo influye Internet en tu formación como navegante?
L: Es una fuente más de información; me gusta mucho leer, aunque confieso que ahora cada vez hay menos libros y más material en internet.

P: ¿Participas en regatas? ¿Tenes formación regatera?
L: No participo más que muy esporádicamente en regatas, y no tengo ninguna formación regatera... conociendo lo que son los finkeels y los río de la Plata en los que aprendí a navegar en el YCPE verías que son para otro tipo de navegación.

P: ¿Qué ves de diferente y beneficioso a los multicascos por sobre los monocascos?
L: Básicamente lo que ya te expliqué anteriormente; pero de última creo que lo que corresponde hacer es navegar unos y otros... cada uno encontrará lo que le gusta y los que no le gusta; no necesariamente todos tenemos que "sentir" lo mismo. Si tenés la suerte de viajar a Francia, por ejemplo, y estar en medio de ciertas maravillas de catamaranes como no hay en otra parte del mundo, empezás a conocer un mundo que en estas latitudes es desconocido.

P: ¿Tienen los monocascos sobre los multicascos algo bueno... o son todas malas para ellos?
L: Un monocasco en general orza mejor que un catamarán, por ejemplo; no creo que se pueda simplificar el tema diciendo el monocasco es malo por donde lo mires; son cosas distintas.

P: ¿Quiénes son tus ídolos en la navegación?
L: Habría varios, un referente atractivo, por su faceta navegante y humana es Bernard Moitessier; su origen como navegante en Indochina, sus viajes, su asentamiento en las islas del Pacífico; Slocum y Vito Dumas son increíbles, hicieron lo que hicieron en las épocas y las condiciones en que lo hicieron. Sin palabras. El ruso Eugeny y tantos otros que han hecho travesías en minúsculos barquitos también lo son. En lo local Marcelo Casciani es un "capo" en la materia y tengo admiración por él y lo que hizo en ese Halcyon que tengo tan cerca de mío. Otro maestro de los mares desconocido seguramente para muchos es el Capitán John Clauss Voss, un sueco que vivía en la costa Noroeste de U.S.A. y que navegó en los artefactos más inverosímiles, como por ejemplo en una canoa india transformada en velero de 7,5 m. ("Tilikum") en la que fue hasta Londres por el Pacifico, Indico y Atlántico.

P: ¿Cuál son los libros de navegación o navegantes que más te han impactado?
L: Respecto a navegación deportiva, cualquiera de los de Moitessier o de Vito Dumas, "Aventuras en el Paraíso" del Cap. Voss; me gustan mucho todos aquellos de los descubridores y grandes navegantes de siglos atrás, Almirante de la Mar Océano - vida de Colón, regalo de la familia Litrenta, el relato del viaje de Magallanes, o de Américo Vespucio, relatos sobre los viajes de Drake y otros tantos señores navegantes, que eran pioneros, no seguían la ruta de nadie sino que metían proa para allá a ver que encontraban.

P: ¿Dentro de ellos cual es el que más crees que ha influido en vos?
L: Creo que me he instruido un poquito de cada uno de ellos.

P: ¿Si tuvieras dinero en cantidad... que barco te comprarías?
L: El Club Med o el Playstation.

P: ¿Tus amigos son todos de la náutica o repartís la vida y tenes diferentes sectores?
L: Tengo amigos que odian el mar y los barcos; no tengo sectorizado el rubro amigos. Eso sí, no por ser del ambiente náutico todos son amigos; aquí habemos de todo, buenos y malos, marineros y payadores, tranquilos y acelerados, realmente solidarios y de los otros, sinceros y fallutos, lamentablemente no toda sonrisa es buena onda. A veces me he ganado el disgusto de otras personas en el ambiente por ser demasiado directo y sincero; prefiero eso a pretender estar bien con todo el mundo; eso sí, el día que alguien necesite una mano de ayuda náutica, podrá contar con la mía. Una cosa que no termino de entender de la comunidad náutica de Buenos Aires, es que cuando se cruzan en el río, pegados, no se saludan... aunque esa tradición he empezado a cambiarla hace algún tiempo saliendo en veleros argentinos por tus pagos, les obligo a casi todos a responder el saludo (confieso q a algunos no logré hacer que saludaran!)

P: ¿Te mareas?
L: Me mareo muchas veces, a veces salado como dicen hoy los chicos, especialmente en cruceros de muchas horas; en las salidas por el día en general no me mareo. Como será que me gusta navegar que a pesar del mareo sigo navegando tan campante y cada vez me gusta más.

P: ¿Cómo tratas de contrarrestar el mareo?
L: No tomo más pastillas hace años, cuando voy a crucerear largo, trato de no tomar alcohol ni comer mucho en la previa; generalmente me pasa el mareo luego de vomitar; cuando me siento mal mismo, trato de acelerar el proceso. Las pastillas de mareo me prolongan el malestar y para peor me duermen, entonces son peores que la enfermedad.

P: ¿Qué te resulta más fácil para navegar... Río de la Plata o Mar en Piriapolis o Punta del Este o Montevideo? (Cuales son las diferencias / exigencias).
L: No hay mayores diferencias, salvo la olita más corta del RdlP por su baja profundidad y los peligros que hay en el río interior. En el océano el color del agua es más agradable y las olas más largas; Uds tienen la ventaja que en las roscas habituales tienen cancha a sotavento, nosotros lo contrario, es más complicado enfrentar un temporal contra nuestra costa que contra la de Uds.

P: ¿Cuál es la ventaja absoluta del multicasco por sobre el monocasco?
L: Sin perjuicio de lo que comenté antes, la rapidez, la horizontalidad y la posibilidad de navegar aguas poco profundas. También que si chocás tenés muchísimas más probabilidades de no irte al fondo que si te pasa lo mismo en un monocasco.

Polynesia en Punta del Este (julio 2002)
P: ¿Cuál es la ventaja absoluta del monocasco por sobre el multicasco?
L: Si no fuera porque muchos se han ido al fondo luego de dar vuelta de campana o al abordar algún obstáculo o barco, que no se quedan "patas para arriba" si dan vuelta de campana.

P: ¿Navegando cual es y porque la vez que más te has divertido?
L: Tengo muchas anécdotas durante más de treinta y cinco años de navegar; posiblemente una fue recientemente cuando yendo de Piriápolis a la playa de Portezuelo (Solanas) navegando en el Polynesia muy cerquita de la costa pasamos frente a una playa nudista de la zona, y varios chicos gay quedaron encandilados con el Capitán Cristian que iba al timón y se querían subir abordo y le hacían gestos cariñosos.

P: ¿Navegando cual y porque es la vez que mas te has reído?
L: En el Limbo WAIALUA en 1984 navegando irresponsablemente a cinco nudos dentro de Riachuelo, al fondo, pegué con un muelle hundido y el tripulante que iba en proa casi sale como un cohete lanzado hacia delante (no creo que él comparta lo de la risa...)

P: ¿El peor mal humor abordo que has tenido... porque?
L: Prefiero no acordarme de esto.

P: ¿Vos ves muchos barcos de otros países pasar por Uruguay?
L: Piriápolis se ha transformado en un puerto de escala de muchos navegantes oceánicos de todas partes del mundo. Se ven barcos distintos con frecuencia, muy interesantes.

P: ¿Qué te permite ver o aprender de ellos?
L: Es muy vasto, desde como acomodan su vida permanente abordo, hasta trucos o maniobras que te hacen más fácil la navegación.

P: ¿Cuándo te vas a subir a un barco de un tercero, qué te preguntas por adentro antes que nada?
L: Creo leer entrelíneas un viejo incidente a raíz de una salida en que un barco tuvo roturas y su capitán pasó la factura a los demás tripulantes invitados... Creo que ahí hay dos ópticas; yo me inclino, en mi barco, por soportar personalmente los gastos que el uso de mi barco genere. Si tripulo el de otro y me pasa la factura, la pago, tomo nota y listo. Si no lo conozco, me pregunto donde estarán o me fijo en general en la ubicación de los elementos de seguridad.

P: ¿Sos de confiar en otro cuando lleva el timón o sos controlador?
L: Soy medio "hincha", debe ser porque soy catalán.

P: ¿En tu barco... en el barco de otro?
L: En mi barco, porque el responsable final soy yo sobre la tripulación y sobre el barco; en el barco de otro no tanto, pero también soy algo pesado.

P: Te he visto escribir poco en algunos foros náuticos de Internet y mucho en otros y en algunos dejar de escribir ¿Qué es lo que establece la diferencia?
L: Por un lado, como dice mi padre, la libertad es libre; por otro lado, me inclino por temas náuticos en sí mismos más que temas sociales; algunos foros tienen un volumen muy alto de mensajes que no me atraen, además que a veces es imposible poder seguir todo lo que se postea. Si tu pones un mensaje técnico o de náutica de interés, y queda perdido entre decenas de mensajes de cuestiones sociales, que son muy respetables por cierto, pero distorsionan el seguimiento del tema, tu mensaje llega a poca gente; si lo pones en un foro más preciso o concreto, tenés más cercano el objetivo que buscas. Además, honestamente, yo me llevo bien con todo el mundo en general, y me siento libre de escribir en cualquier lado, pero he sido adjetivado en forma negativa por parte de distintos foros, que aparecen como enfrentados unos con otros; me han insultado en alguno por pedir pasaje a régimen de pagina web en una de dos direcciones que tenía; en el otro me han acusado (?) de escribir mucho en "el otro", como si fuera delito; por favor, tengo buenos amigos en todos, y creo que esto de los malos tratos entre foristas debería cesar de una vez por todas. Hay una falta de madurez lamentable en muchos casos.
Soy partidario de los foros abiertos, sin filtraciones de mensajes, pero donde todos se den a conocer con sus datos personales básicos. Aún así no me peleo con quien tenga foros restrictivos, sólo creo que el foro funcionaría mejor sin filtros, sería mucho más ágil y útil. Los que escriben bobadas se curan solos. Eso está demostrado.

P: ¿Ya qué hablamos de foros y grupos en cuantos participas y sobre que temas?
L: Participo en Navsolvive, Seg-Riopla, Nauti-k, muy de vez en cuando Cibernautica, microcruising, smallboats, themultihull, Wharram, y algún otro por ahí.

P: ¿Qué es lo que esperás de un grupo o foro de navegantes de Internet vos de manera personal?
L: Aprender de todo en materia náutica y compartir experiencias.

P: ¿Qué es lo que da en tu opinión éxito o fracaso a un foro o grupo náutico de Internet?
L: Creo que la calidad de los mensajes; el número de miembros es sólo un indicador.

P: ¿Al subir a un barco (incluso el tuyo) que es lo primero que pensas en llevar?
L: Mi bolso gris de Coca-Cola, donde llevo desde la petaca con Ginebra holandesa, Absolut o Viski hasta la navaja marinera, el GPS, linterna y varios adminículos náuticos útiles.

P: ¿Cuan importante es la gente con que se navega?
L: Es básico, la calidad de la tripulación es de la esencia de la navegación.

P: ¿Al momento de elegir una tripulación pensas más en el carácter o pensas más en los conocimientos?
L: Tengo grandes amigos que tienen un carácter podrido y navego muy a gusto con ellos; preferiría decir que elijo primero la calidad humana y luego los conocimientos. Aunque en general con quienes navego habitualmente reúnen ambos requisitos.

P: ¿En tu opinión cuales serian los cinco caracteres que hace a un buen navegante del Río de la Plata?
L: Los buenos navegantes se ven en la cancha.

P: ¿Y cuales son los tres que hacen a un mal navegante del Río de la Plata?
L: También se ven en la cancha.

P: ¿Al momento de invitar a alguien a navegar con vos.. que es lo que tenes en cuenta?
L: Que sea alguien que le guste navegar y que me agrade invitar.

P: ¿Cuántas horas navegas por semana? ¿Sos regular en asignar tiempos para navegar?
L: No navego todas las semanas, navego más o menos dos fines de semana al mes y en las vacaciones siempre que el tiempo me lo permita.

P: ¿Es caro en Uruguay amarrar un barco? ¿El catamarán tributa también eslora real por manga o en tu caso como se calcula y porque?
L: El Halcyon y el Polynesia pagan en muro en Piriápolis unos 50 - 60 dólares por mes (con 40 % de descuento por estadía superior a 60 días incluída). Aún el cata paga solo por eslora.

Botadura del Polynesia en Piriápolis (mayo 2002)
P: ¿Antes de llegar a Uruguay el Polynesia fue botado previamente?
L: Sí, como conté antes, fue botado en Sao Carlos, estado de Sao Paulo, Brasil.

P: Tengo sabido que estas en un nuevo proyecto ahora. ¿Acaso un nuevo catamarán? ¿Por qué un 40 pies ahora?
L: Es simplemente un sueño por ahora, en el que me está acompañando Corcho Daroqui, unos de los "Señores" que tienen Uds los argentinos en materia náutica. Los 40 pies tienen su razón de ser en velocidad esperada y comodidad, porque cada vez nos vamos poniendo más viejos y necesitamos navegar más cómodos...

P: ¿En el caso de este nuevo proyecto de un Catamarán de 40 pies que comodidades esperas tener?
L: La idea central es comodidad en el cockpit en cubierta, y cascos finos.

P: ¿Al concretar este proyecto... pensas que venderías tus otros catamaranes?
L: No lo sé, no está ligada una cosa a la otra necesariamente; el Polynesia puede ir a amarrar permanente en Villa Soriano, es una posibilidad.

P: ¿Será el barco definitivo o pensas que seguirás con otro... y otro?
L: No está claro aún si el proyecto se transformará en "barco" alguna vez.

P: ¿Qué disfrutas más ... navegar o el hecho de construir un barco?
L: Son goces distintos, cada uno con lo suyo.

P: Luis de todo corazón yo te agradezco tu presencia en este "Mirando por el Tambucho" y por supuesto tus respuestas…
¿Para finalizar, Luis, que te preguntarías a vos mismo? Y te contestarías también a vos mismo.
L: Me preguntaría como puede hacerse para que lo que uno sanamente escribe en los foros no sea interpretado torcidamente por algún lector.... me respondo que el tema no tiene solución sino que el emisor del mensaje debe de antemano saber que su mensaje será -sin duda alguna- interpretado pal carajo por alguien.... pero algún brote siempre surgirá. Vamos arriba. Naveguemos con buena onda, respeto y sobretodo... recordando que lo nuestro en un simple pasaje de algunas horas por este mundo que compartimos, y lo bueno que sería aprovecharlo al máximo en todo lo bueno que le podamos sacar, para los que nos rodean y para nosotros mismos. Compartamos una sonrisa y un saludo al cruzarnos en el río... nos sentiremos mejor ... de seguro! Y respecto de lo que las más variadas plumas nos dan en estos foros..... yo me quedo, como decía mi abuelo don Celedonio, con este concepto sobre lo que aspiro de las participaciones en ellos:
NO COMO EL AVE QUE EN SU RAUDO VUELO NO DEJA RASTRO DE SU PASO -SEGÚN LA CONOCIDA IMAGEN DEL AUTOR DE "SABIDURÍA DE SALOMÓN"- SINO COMO EL ARADO QUE EN SU MARCHA SURCA LA TIERRA PARA QUE EN ELLA CREZCA FECUNDA SEMILLA QUE BENEFICIARÄ A LOS HOMBRES... así desearía que fueran mis intervenciones en los foros, que sirvan para aportar algo.
Un saludo cordial.
P.D.: como prueba de algunas de las cosas cosechadas en los foros, de hecho, en Navsol, reproduzco un relato hecho por Cristian Lundberg de una salida a vela en Piriapolis con Jorge Contreras, Gaby, Clau, Nico y un servidor en el Halcyon a principios de 2002:

"Estimados Nautas,
Ante todo quiero agradecer a Luis por haberme invitado (y van......) a navegar este Domingo pasado en el Halcyon.
No voy a contar ni hacer un relato extenso (je je) sobre lo que aconteció ya que a mas de uno le resultará moneda corriente, vale si comentar que hace tiempo que no la pasaba tan bien.

Entonces los hechos:
Domingo de mañana combinamos con Luis Nin, Jorge Contreras, Gabriela y Nicolás mi hijo hacer una navegación light para disfrutar el buen tiempo que por estos días esta reinando en la costa.
Así fue que 10:15 nos vimos en el puerto de Pirlápolis, mate, galletas, cerveza y unas ricas empanadas nos daría todo el combustible para disfrutar de la navegación, la cual no se extendería mas allá del mediodía.
Como decía el día estaba soleado un norte haragán que no superaba los 8-10 nudos, nos complico en la salida del puerto, no por nada náutico, mas bien para ver que hacíamos, hacia el Este, Solana y demás yerbas o al Oeste recorriendo las playas que se extienden desde Pirlápolis hasta Solis.
Finalmente fue mas fácil optar por la segunda opción ya que una vez abierta la genoa el Halcyon empezó a caminar suave y nadie quería cambiar amuras.
Mate va, se arma la rueda y por una de esas casualidades (je) me apropie de la caña. El Halcyon no se apartaba de su rumbo Oeste el capitán empezó con su clásico y descriptivo relato de cada playa que pasábamos mientras que Jorge, coequiper de Luis en las 500 millas edición 2000, escuchaba tan concentrado como las 36 horas que se pasaron capeado el temporal de aquella regata.
La navegación se volvió muy confortable, buen viento, nada de ola, apenas unas mínimas ondas que entraban por el Sudeste. Se acabó el mate y como buenos navegantes seguimos con cerveza bien fría y empanadas.
Llevábamos hora y media de navegación cuando notamos para el Oeste una formación de típicas nubes de verano altas y cargadas. Por debajo una tupida cortina de lluvia que no nos dejaba ver lo que había detrás, pero a cada lado de esta cortina se veía algo así como una línea negra verdosa que se parecía mucho al clásico pampero.
Ante esto dimos por terminada la navegación, viramos 180 grados y a deshacer lo andado, la imagen de este monstruo que se nos venia encima fue algo digo de su fuerza. El Halcyon navegaba con solo genoa a buenos 4, 5 nudos siempre con viento del través (norte). Es un poco imposible describir los colores de esta nube que cambian acorde a la luz que recibe, van de gris claro a negro con tonos verdosos oscuros. Mientras el mar que tenia un verde casi esmeralda pasó muy rápido a un gris plateado. Dispusimos traje de agua para Luis y para mi mientras Jorge, Gabriela y Nicolás abajo a aguantar.
Veníamos bárbaro aunque sabíamos que nos daría alcance, el tema era a cuanto del puerto?, lindo mirar para atrás y ver como se viene. Apenas nos restaba una milla para arribar a Pirlápolis y el Pampero ya mas definido nos pisaba los talones, ocupaba toda la visión que teníamos hacia el Oeste, toda nuestra popa parecía un telón negro que se nos caía encima, una imagen fantástica, me da bronca no haber llevado la filmadora o la maquina de fotos. No creo que olvide jamás la imagen de ver a cada banda y apreciar los vientos mezclados con pedazos de nubes y lluvia girara como remolinos horizontales, sin duda una imagen única.
Capitán ordenó prender motor y enrollar genoa, tarea que no nos llevo mas de un minuto, cuando restarían no mas de mil metros para la boca del puerto empezamos a ver sobre nuestra popa una línea sobre el mar que se nos acercaba muy rápido, parecía que el agua sobre esta estallaba de un lado para el otro.
Finalmente nos alcanzo, el primer sifonazos fue glorioso nos caso bien de popa con lo cual no hubo problemas para gobernarlo, conforme aumentaba el viento y el agua de lluvia o de mar corría horizontal.
Empezamos a notar, también, que perdíamos visibilidad hacia proa, las marcaciones que teníamos se desdibujaron hasta perderse completamente. Por estribor nuestros habíamos visto un crucero de pesca (Malibu) que venia con rumbo hacia nuestra derrota, por ser a motor suponíamos que entraría antes que nosotros lo cual nos serviría de guía.
Los minutos pasaban y finalmente perdimos de vista nuestra referencia de entrada y también al Malibu.
Nuestro plan se había complicado, resolvimos dos opciones, (perdón el capitán resolvió) virar y capear o virar abrir el genoa y poner rumbo Sur para salir mar afuera y regresar cuando pase el pesto.
Nuevamente volvimos a ver al Malibu todavía a nuestro estribor virar, cortar nuestra popa y ponerse a la capa, el Capitán tomo la caña y decidió claramente que lo mejor por el momento era virar y mantenerse a la capa con motor a vista del Malibu distante unos 100 metros de nosotros.
Como decía el Malibu fondeo y aguanto a motor mientras que nosotros preferimos capearla solo a motor ya que aguantaba bien.
Aguantamos y aguantamos fuera del puerto unos 40 minutos (creo no tenia cronometro) mientras las rachas superaban con tranquilidad los 50 nudos hasta que la tormenta empezó a decaer y conforme bajaba la intensidad del viento empezamos a tener mejor visibilidad. Primero la luces de los autos que al vernos llegar corriendo el Pampero las prendieron luego la silueta de la escollera y finalmente la entrada a puerto. Noté, al verla, que estábamos desviado unos 300 metros al sur. Así que vale para el capitán y su oportuna decisión de virar y capear
Lentamente el oleaje se fue agrandando pero nada que nos preocupara y enfilamos para la entrada, lo que sigue esta de mas ya que atracar es poco para contar.
Quiero dejar claro son la nobleza marinera del Halcyon que se lo banco muy cómodo sin ningún problema posterior.
Creo que me extendí un poco, perdón.
Hay mas pero lo dejo para Luis y Jorge que tienen bocadillos muy cómicos que agregar.

Cristian"

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